Consejos para un buen uso y ahorro de energía.

Cuando no haya nadie en casa o en la habitación que se esté climatizando, mantenga los equipos de aire acondicionado desconectados o si lo considera necesario, use los mecanismos de ahorro energético que las nuevas tecnologías ofrecen.

Es muy importante que regule la temperatura de la estancia a climatizar. Se recomienda una temperatura en verano de unos 25º C. Tenga en cuenta que una diferencia con la temperatura del exterior de más de 12º C no se considera saludable, además con cada grado que bajemos la temperatura estaremos consumiendo hasta un 8% más de energía.

Cuando encienda el equipo de aire acondicionado, no ajuste el termostato a una temperatura inferior a la deseada: no enfriará más rápido y resulta un gasto innecesario de consumo eléctrico.

Aísle bien su casa para evitar pérdidas de energía. Si la vivienda está bien aislada y acondicionada térmicamente, se producirá un menor gasto energético a lo largo del año. Además, en verano es conveniente instalar toldos, cerrar persianas y correr cortinas y visillos para reducir el calentamiento de nuestra vivienda puesto que impide que el sol caliente directamente las estancias.

Es conveniente ventilar la casa en las horas de menor calor (primeras horas de la mañana y durante la noche) para evitar un calentamiento excesivo en las horas en que el sol caliente con más fuerza. Mientras la unidad esté funcionando, evite abrir puertas y ventanas. Bastan 10 minutos para ventilar una habitación en condiciones normales.

Mantenga los equipos limpios y a punto durante todo el año, así se asegurará de que su funcionamiento sea el correcto. Los filtros de aire sucios afectan al funcionamiento y consumen energía. Limpiarlos una vez cada dos semanas o, como mínimo, una vez al mes.

Evite que el termostato esté próximo a fuentes de calor como bombillas, radiación solar, etcétera, ya que afecta a su capacidad de medición de la temperatura .En lo que a humedad relativa del aire se refiere, los valores deben situarse entre el 40% y el 60%.

Selección de aparato de aire acondicionado

Utilice un sistema de aire acondicionado inverter. La tecnología Inverter adapta la velocidad del compresor a las necesidades de cada momento, permitiendo consumir únicamente la energía necesaria. De esta manera se reducen drásticamente las oscilaciones de temperatura, consiguiendo mantenerla en un margen comprendido entre 1ºC y -1ºC y gozar de mayor estabilidad ambiental y confort.

El sistema Inverter hace posible que el compresor trabaje un 30% por encima de su potencia para conseguir más rápidamente la temperatura deseada y, por otro lado, también puede funcionar hasta un 15% por debajo de su potencia. De esta forma se produce un ahorro de energía al mismo tiempo que se consigue una disminución del ruido.

Seleccione un aparato de aire acondicionado con la potencia adecuada. Si escoge una aparato con una potencia demasiado baja, no conseguirá la temperatura deseada y además consumirá mucha más energía. En caso de que la potencia sea demasiado alta, el aparato le saldrá mucho más caro y no aprovechará su capacidad.

Nosotros le aconsejaremos sobre el aparato y la potencia que se adapte mejor a sus necesidades.